Reducir la presión local no consiste en ceder más, sino en aumentar la superficie sobre la que se reparte el mismo peso.
Es un principio establecido, procedente sobre todo de la investigación sobre asiento en silla de ruedas, donde la redistribución de presión es una cuestión clínica y no de confort.
El Cojín de Gel Covexia™ es una aplicación doméstica de ese principio. Es una sola pieza de gel de alta densidad moldeada en forma de panal: bajo carga, las celdas más solicitadas ceden primero y transmiten el esfuerzo a las contiguas, ampliando la superficie de apoyo.
La diferencia con una espuma no está en la sensación inicial, sino en el comportamiento a largo plazo: una espuma sometida a miles de ciclos de compresión pierde altura de forma permanente, mientras que el gel elástico recupera su geometría tras cada descarga.
Los canales de aire abiertos entre las celdas permiten además la disipación del calor y la humedad, que es el segundo motivo de molestia en sedestación prolongada.